sábado, 21 de noviembre de 2009

Frio Flirteo Humano

Frio
El gancho que atrae miradas con enorme pena lo digo es la voluptuosidad de un objeto de deseo, si Buñuel trató de representar en su “ Perro andaluz” esta faceta, plasmada en el rostro desfigurado de un hombre mientras toca los senos de una mujer, con la mirada perdida en deseo y el placer, posiblemente desenmascaró un ideal.
Ese rostro expuesto que intenta definir el principal fin del hombre hacía la mujer, y que escondido en un perfume de sutilezas románticas genera placenteras aproximaciones hacia el fin laurel, son el sexo y libidinosidad.
Flirteo
El acercamiento es la etapa en la que la voz mediante la propia personalidad hace un lapsus para definirse, impulsado por lo que la persona representa, ¿quien no gustaría escuchar la voz de la personalidad que anhela, pidiendo favores que igualan nuestros sueños más dulces? La propia sensibilidad hace que se busque esa voz, la presencia (objeto) en nuestras noches y días...
Humano
En la fortaleza los hombres no necesitan nada más, siempre que se tenga buena constancia, pero las energías que se dejan se sustituyen por cansancio, y la inseguridad del individuo florece, un regazo, un abrazo, una voz de aliento en el cansancio es la seguridad que anhela…
Después de objeto de deseo, el sentimiento se vuelve complemento. Si solo fuera el goce de adrenalina de los momentos, no duraría. Sin embargo la humanidad le llega con el tiempo a la persona indicada, y con ella el no se irá nunca, no desvariará, lo disfrutará y vivirá.