lunes, 13 de septiembre de 2010

He de pagar.



Hola, pretendo esta noche escribir un poco para ti, creo que te debo esto; el poder darte algunas palabra claras que permitan entendernos, si no es agradable totalmente al menos sí para mi catarsis. Lo digo porque me parece que me percibes como una piedra al tomar en cuenta lo que sucedió, puede que sí, es probable por que… déjame explicarte porqué.
No pude expresarte palabras en un punto en que eran necesarias que fluyeran, y es que a la vez es un caos definir en un momento todas las sensaciones que se tienen, y en eso creo que tú tienes mejor ordenadas tus ideas. Me voy porque me rindo pues no puedo darte mis sentimientos si ni siquiera sé en donde están, alguien se los llevó, y no sé si me los devolverá, lo único que he podido hacer al estar contigo es amarte como un animal sin pensar al momento que esa parte me domina y me convierte en un vil deshumanizado. Cuando duerme ese animal me doy cuenta que he sido muy egoísta y es algo que está en mí, no lo quiero negar por que es evidente, me apena pero tú lo sabias, lo habías descrito muy bien en alguna de nuestra pláticas de crisis. ¿Te acuerdas que me abriste los ojos? de tal forma que tomé en esa ocasión una decisión por las mismas razones ególatras, y aunque después decliné de ello en complicidad contigo eso fue un aviso precedente. Verás lo que menos quiero es que esto que surgió entre nosotros nos convierta en desconfiados caminantes inaventurados, jamás debería ser así, espero que tú tengas confianza en lo que te digo, así como yo la tengo de ti. No me inventé nada, se dio y punto. Nada de lo que me has otorgado será menospreciado ni revelado, hemos confiado, lo hecho, hecho está y simplemente lo sabemos. Te quiero como se dio y realmente fue puro y simple. No tengo más que decir, espero que lo entiendas.

sábado, 31 de julio de 2010

Debilidades

Las fuerzas no siempre me favorecen, puesto que me cuesta por el acoso de una enorme pereza levantar la cara hacía arriba y al frente.
Acabados los incentivos que proveian energías a mi vida ya no se aligera mi estadia, ni se aleja tampoco, de pensamientos profundos.
Llego el punto en el que no estoy en uno ni el otro lado. Sólo sé que estoy aún más del lado de la insatisfacción, pero no me opongo, sino que me encamino hacía dicha inclinación.
Pese a mi propia salud mental y física, debo admitir que peregrinar de uno a otro lado es dulce, pero parece que pasar así es una manifestación de mi propia decadencia, que no haya inducción alguna. Llegará el momento en que esto será irreversible y culminará en una tragedia y en tanto, llegaré a tener culpa simplemente por la falta de decisión.
Queda poco tiempo. Mi única ventaja es la consciencia...
FONTEIUS
A el conductor titiliante, le importa un bledo el cambio de corazón de su estructura mecanizada; bajo la cual rinde sus esfuerzos. Le importa poco casi al punto de automatizarse totalmente siendo indiferente.
Pues que mas da que funcione o no. Es mejor engrasar la máquina, que cambiarla. ¿El costo sea el mismo? No,. Un cambio de motor traerá modernos cambios, buenos para la tecnología y el avance pero sin sentido para el conductor.
La ética de conservación no es imperante.

martes, 13 de julio de 2010

Cultivo alternativo


"Cultivo una rosa blanca
En julio como en enero
Para el amigo sincero
Que me da su mano franca

Y para el cruel que me arranca
El corazón con que vivo..." José Martí"

>>Recuerdo del 20-C<<

La expresión de cultivar una rosa para un amigo y un enemigo a la vez , además de decadente parece una ligereza de pensamiento y de existencia. ¿Acaso no es mejor cultivar amigos y no rosas?. Cultivaré un amigo, no una rosa para este mundo en el que vivo. Un amigo es un fruto dulcemente invertido. No estarás de acuerdo en cultivar planta que coseche frutos o flores para regalarlos por igual; por que nadie quiere ser un agricultor inanimado. Es por eso, los enemigos no necesitan cultivarse, los enemigos no proveen frutos; son como la mala hierba que crece alrededor de la buena cosecha y emana de cualquier parte. En cambio un amigo como toda planta que brinde frutos o flores necesitará cuidado, por que al menor descuido del tiempo invertido se dará todo por perdido.

lunes, 15 de febrero de 2010

TALVEZ TÚ.


Luis se despedía, la tertulia con un amigo de la universidad había sido buena noche, aún cuando había pasado unos buenos tragos en sí, él podía manejar su estado (etílico) y aunque hubiera podido continuar hasta llegada las horas más altas de la madrugada y frente a desinhibidas situaciones en juerga, creía oportuno retirarse a su casa, pues no le apetecía ese día nada más.
Luis Pensaba que aunque todavía eran poco más de las diez de la noche tendría oportunidad de tomar un taxi y terminar su día durmiendo al llegar a su cuarto y descansar para poder despertar una hora antes y dar un breve repaso a los temas necesario para su formación y después ir a clases y seguir el día. No obstante al salir a la calle observó que no había rastro de ningún vehículo que lo llevase. No tenía otra forma de encontrar transporte que caminar hacia un cruce concurrido, metió la mano en bolsa, sacó su teléfono celular, era un teléfono muy hermoso y de gran calidad, llamativo por así decirlo, tal vez no debió hacerlo, pero sólo puso un poco de música para acompañar su camino y siguió a pie.
De pronto sin darse cuenta a varios pasos se encontró rodeado por algunos adolescentes, los vio sin tomarles importancia, hasta que a cierto punto los contó y observó a tres, uno venía por detrás otro por el frente y uno más cruzaba la calle para rodearlo dejándolo con la pared a su mano izquierda, encerrado por sus presencias al ultimo lo vislumbró por reflejo de luz que brotaba sobre el filo de una navaja que portaba en su mano derecha y justo a un par de pasos frente a él.
-¡Agárralo!, ¡Y suelta todo lo que tengas gordo! – gritó el maleante de la cuchilla a sus dos cómplices, y casi a punto de que el chico de atrás lo sometiera con quizás alguna otra arma. Luis no lo pensó, había estado en situaciones amenazantes pero en ninguna tan dispar. De súbito Luis hizo un movimiento rápido, de su cintura saco un arma dirigió su espalda sobre la pared y apuntó directamente al que tenía más amenazante.
-¡Quiobole!- Les dijo abarcándolos con la mirada fría. - ¡Si me quiebro a uno me los quiebro a los tres y me vale madre!
De repente fue como si los tres sujetos se cimbraran ante el. Pero cuando un cambio surge, los acomodados se incomodan y los líderes estremecen, aunque en este cambio de situación puede salir una leyenda de coraje y valentía delincuencial, el líder optó por correr. Nadie supo finalmente que el arma que sacó Luis era una simple arma de juguete realista, pero lo único que pudo salvarle de la estafa y el mismo cuello no fue el arma sino su coraje; arriesgar todo por nada es la situación que le tocó, aunque no sabemos… ¿Fue desinhibido? ¿Hasta que punto? ¿O cada persona puede despertar la fuerza oculta de arriesgarse y perderse sin mirar consecuencias ante un mal? No lo sé pero al menos Luis tuvo una chispa que probablemente pocos y talvez tú.