lunes, 13 de septiembre de 2010

He de pagar.



Hola, pretendo esta noche escribir un poco para ti, creo que te debo esto; el poder darte algunas palabra claras que permitan entendernos, si no es agradable totalmente al menos sí para mi catarsis. Lo digo porque me parece que me percibes como una piedra al tomar en cuenta lo que sucedió, puede que sí, es probable por que… déjame explicarte porqué.
No pude expresarte palabras en un punto en que eran necesarias que fluyeran, y es que a la vez es un caos definir en un momento todas las sensaciones que se tienen, y en eso creo que tú tienes mejor ordenadas tus ideas. Me voy porque me rindo pues no puedo darte mis sentimientos si ni siquiera sé en donde están, alguien se los llevó, y no sé si me los devolverá, lo único que he podido hacer al estar contigo es amarte como un animal sin pensar al momento que esa parte me domina y me convierte en un vil deshumanizado. Cuando duerme ese animal me doy cuenta que he sido muy egoísta y es algo que está en mí, no lo quiero negar por que es evidente, me apena pero tú lo sabias, lo habías descrito muy bien en alguna de nuestra pláticas de crisis. ¿Te acuerdas que me abriste los ojos? de tal forma que tomé en esa ocasión una decisión por las mismas razones ególatras, y aunque después decliné de ello en complicidad contigo eso fue un aviso precedente. Verás lo que menos quiero es que esto que surgió entre nosotros nos convierta en desconfiados caminantes inaventurados, jamás debería ser así, espero que tú tengas confianza en lo que te digo, así como yo la tengo de ti. No me inventé nada, se dio y punto. Nada de lo que me has otorgado será menospreciado ni revelado, hemos confiado, lo hecho, hecho está y simplemente lo sabemos. Te quiero como se dio y realmente fue puro y simple. No tengo más que decir, espero que lo entiendas.